
Es conveniente que los fondos de las páginas sean lo más claros posibles. Además, los tipos de los textos deben ser fáciles de leer.
Asimismo, conviene elegir entre los tipos básicos que tiene todo el mundo instalados en sus ordenadores, como Arial, Verdana o Times New Roman, para tener la seguridad de que todos los ordenadores verán igual nuestro diseño. De igual manera, se debe optar por una topografía no muy pequeña, de modo que se puedan leer bien los textos.
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